lunes, octubre 30, 2006

¿ La última maratón ?

Enrique Urrejola
Muy estimada Comunidad ABS,
Comparto esta historia con toda nuestra Comunidad British, por cuanto la considero como un ejemplo de tenacidad, esfuerzo, disciplina y determinación. Fuimos compañeros de curso con Enrique, en el Saint George's College y siempre admiré sus condiciones excepcionales de atleta, gran amigo y compañero. Su impresión sobre la Maratón de París es digna de compartir, como un muy buen ejemplo para nuestros hijos.
Afectuosos saludos,
CEPAD
Hugo Donoso Palacios
Presidente

Maratón de París, Abril 2004

Un regalo divino.

Soy de la opinión que, cada vez que la vida te permite llegar a pararte en la línea de partida de una Maratón, estás recibiendo un importante regalo de Dios. En efecto, son tantos los imponderables que pueden ocurrir, desde que tomas la primera decisión de intentarlo, hasta que llegas a estar ahí parado, que no puedes dejar de sentir un profundo agradecimiento. Este sentimiento lo he tenido cada una de las trece veces -en mi caso- que lo he logrado antes. Queda, por supuesto la carrera misma, pero eso ya es otro tema, otro desafío.
En mi concepto, si llegas a estar en el punto de partida, es porque estás preparado para correrla, ya que la Maratón no permite improvisar. Hechas las tareas, al comenzar la carrera debes simplemente salir al frente, y hacer aquello para lo que te has preparado, teniendo cuidado de no equivocarte.

Lo especial de París.

Llegar a correr París había sido un anhelo que tenía desde hacía largo tiempo. Desde el año 1998, en que habíamos entrenado con Felipe Cabello y Jaime Winter con la intención de romper allí, por primera vez, la barrera de las tres horas. Ellos llegaron y cumplieron su objetivo, en tanto yo, por alguna razón, hube de quedarme sin viajar, pese a que logré cumplir lo propuesto acá en Santiago.

Había escuchado que la Maratón de París era una carrera bastante plana, llena de encanto, cálida, bien organizada y un verdadero recorrido turístico por los puntos más atractivos de la Ciudad Luz. Allá por Noviembre de 2003 se empezó a organizar un grupo de amigos que firmamos el compromiso. Fui uno de los primeros en inscribirme, ilusionado con la perspectiva de un hermoso viaje a Europa, de una espléndida carrera, con la posibilidad de un buen tiempo, y de unos momentos inolvidables con un grupo de buenos amigos. En ésta oportunidad la realidad superaría la expectativa. París no nos defraudaría.

El entrenamiento.

Como en otras oportunidades, desarrollé un programa con el objetivo de bajar las tres horas. Sabía que eso era riesgoso. Las últimas veces que había entrenado a ese nivel de exigencia, había sufrido frecuentes lesiones. Traté de introducir algunas modificaciones protectivas al programa: pretemporada de musculación, trabajos de pista a menos velocidad que en el pasado, mayor kilometraje total. El conjunto funcionó. Pese a molestias en las rodillas que fueron siempre en aumento, los meses de verano fueron pasando y el programa se cumplía. Soy de la opinión que, si se logra entrenar durante cuatro o cinco meses en forma consistente de acuerdo a un programa y sin lesiones, un maratonista experimentado está capacitado para correr una buena Maratón. En mi caso el entrenamiento se pudo realizar sin problemas esta vez. El control de media Maratón de Marzo sería el indicador de mi capacidad. Llegado el día del control, terminé en 1:25:29. De acuerdo a mi experiencia, ese tiempo proyectaba para mí una Maratón de algo más de tres horas.

Llegar a París.

El hombre propone y Dios dispone. A principios de Marzo, por razones de fuerza mayor, me había visto en la obligación de anular mis pasajes, e informar a todos mis amigos que no asistiría. Sorpresivamente, apenas dos semanas antes de la carrera, las cosas se fueron dando favorablemente, y con gran alegría, pude incorporarme de nuevo al grupo de los viajeros. El día Jueves primero de Abril, en una lluviosa mañana parisina, me encontraba con Ricardo Montero y Carlos Serrano frente a la pirámide de cristal del Louvre, para hacer el único trote previo a la carrera, hasta el Arco de Triunfo. Atrás quedaban Frankfurt, la Alsacia francesa, con el pueblito medieval de Riquewühir, la casa de Claude Monet en Giverny y la catedral de Reims, donde tantos reyes de Francia fueron coronados. Habíamos llegado a la maratón de París, y solo faltaba correrla.

La carrera.
El Domingo 4 de Abril amaneció con lluvia y viento sobre París. Tomé el metro en la estación de Saint Germain des Prés, y al llegar al Arco de Triunfo, punto de partida, vi que la lluvia se había ido. Encuentros fugaces con algunos compañeros de equipo, de pocas palabras, y ya estaba en el corral de los “ ballons rouges” para corredores de tres horas. Sabía que habría tres “ pacers” que correrían justo al paso para bajar las tres horas. Ellos irían con unos globos rojos amarrados a la espalda con un mástil, para que pudieran verse de lejos. Me había propuesto no seguir a esos tipos, ya que sabía que yo no estaba para esa marca ese día. En la partida, ya con sol, tenía a uno de los pacers casi a mi lado. Me repetí varias veces que no caería en la tentación de seguirlo. Sonó el disparo a las 8:30 en punto y allá nos fuimos en bajada por la ancha Avenue des Champs Elysées. Fue un verdadero esfuerzo dejar alejarse gradualmente a los globos rojos, pero ya en el kilómetro 3, en la hermosa Rue Rívoli, estaba corriendo al paso de 4:23 por kilómetro que me había propuesto, para un objetivo de 3:05. El recorrido incluía pasar frente al Louvre, la Ópera, la plaza de la Bastilla, los Bosques de Vincennes, el Sena, el barrio de la Torre Eiffel, los Bosques du Boulonge, y finalizar en la Rue Foch, cerca del Arco.

Fue para mi una de las mejores maratones que he corrido. Ritmo parejo a lo largo de todo el recorrido, autocontrol permanente, y adecuado manejo del cansancio en los últimos kilómetros para no caer en el paso. Segunda mitad más rápida que la primera. En realidad, habría sido algo perfecto, a no ser por un detalle.

El detalle.
Desde el kilómetro 20 o algo así me había dado cuenta que adelante mío iban Gabriel Ruiz Tagle y Raimundo Valenzuela. Gabriel es un maratonista peligroso, con marca previa de 3:11 en Concepción, y muchas posibilidades de mejorar. Raimundo o “Paila” es temperamental y un tanto impredecible y estaba corriendo como no lo había hecho nunca de rápido, al lado de su amigo. Les di alcance en el kilómetro 22. Corrimos los tres juntos sin hablarnos, ayudándonos mutuamente a marcar ritmo, hasta el kilómetro 37. En ese momento, sentí que empezaban a rezagarse y de allí en adelante mi única preocupación iba a ser, creía yo, mantener el ritmo hasta la meta. El ritmo lo mantuve, pero alguien hizo más que eso. En plena Rue Foch, justo en la marca del kilómetro 42, con la meta a la vista, sentí algo así como unos gruñidos guturales a mi lado, y ví pasar, a toda velocidad, a Raimundo. Traté de resistirle pero, la verdad es que no estaba preparado para correr una carrera de 100 metros planos al final de una Maratón. Crucé la meta en 3:05:00, un segundo después del Paila. Gabriel llegó apenas 20 segundos detrás nuestro. En la meta nos esperaban José Luis Gonzalez y Fernando Guzmán, que pese a haber llegado hacía un rato, no se habían movido de la meta para recibir a sus compañeros.

La reunión posterior.
La gran mayoría de los Runners estaban muy satisfechos con su resultado. Se habían logrado cosas importante, como los 2:33 de José Luis Gonzalez, récord absoluto del Club, los 2:46 de Raimundo Errázuriz, 2:56 de Guzmán; y Juan Carlos Fernández había quebrado por fin la marca de las tres horas. Gabriel y Raimundo habían mejorado muchísimo sus marcas personales.
Aquella noche, nos reunimos casi todos, con nuestras familias en un restaurant del Barrio Latino, del cual habíamos reservado un privado para nosotros. Fueron momentos de gran alegría, no exentos de humor e ironía. Nadie se quedó sin hablar.

El día después.
París permanece para mi como un recuerdo imborrable, de las grandes satisfacciones y momentos felices que se pueden vivir como maratonista. Tal vez haya sido mi despedida en esa actividad. Aún no lo se. En los meses siguientes tuve que someterme a cirugía en mi rodilla izquierda, y el pronóstico de mis posibilidades de correr en el futuro no está todavía claro. Tengo una fe ciega de que Dios me permitirá seguir corriendo, aunque sea a menor exigencia y solamente por diversión. Pero confío en recibir, si pongo de mi parte, el don de estar algún día parado de nuevo en el punto de partida.

Confiemos que así sea.

Enrique Urrejola

viernes, octubre 27, 2006

The "A.B.S." (Association of British Schools in Chile) visits our ABS



De izquierda a derecha: Nelson Becker, Peter Lacey, Avril Cooper y James Wilkins
No aparecen en la fotografía Oscar Toro, Pedro Valdés y el suscrito
Nuestro colegio recibió la visita de miembros de la Asociación de Colegios Británicos, en el proceso de incorporación del The Antofagasta British School a esa prestigiosa entidad que agrupa a los colegios británicos de Chile.
La comisión trabajó durante todo el día, en reuniones con los profesores, directivos, Jefes de Ciclos, Directorio y alumnos, además de conocer nuestras instalaciones, planes y detalles de nuestro Proyecto Educativo.
Hubo espacio para compartir, como lo muestra la fotografía, en un ameno almuerzo en el AUTO CLUB, donde se profundizaron varios conceptos relacionados con la institucionalidad de nuestro ABS.
Estamos tremendamente optimistas en relación al resultado que tendrá nuestra postulación a esta prestigiosa asociación, lo que nos obliga a seguir esforzándonos por avanzar en el bilingüismo, la enseñanza del idioma Inglés y por la entrega de una educación de calidad a nuestros educandos.
Afectuosos saludos,
CEPAD
Hugo Donoso Palacios
Presidente

Noticias de La Pastoral ABS



Queridos(a) amigos(a):
Con gran alegría y dando gracias a Dios por vuestra generosidad se ha logrado recolectar $2.852.260 , monto que en la actualidad permite la construcción de nueve viviendas.
En definitiva favorecer a la misma cantidad de familias de escasos recursos de los campamentos de Antofagasta en otorgarles una oportunidad y un escalón más para ayudarlos a crecer y desarrollarse.
Claro que la vara del 2005 fue muy alta (17 casas) , pero igual nos llena de orgullo la campaña 2006 y es una oportunidad para fortalecer todos aquellos aspectos que podamos mejorar.
Pedimos especiales bendiciones a cada uno de ustedes por el esfuerzo desplegado, compartir esta alegría con sus cursos y replicar los deseos de ir a construir en terreno.
En un principio queremos ir a levantar viviendas el 18 y 19 de Noviembre, fecha que está sujeta a la confirmación del Programa Techos Para Chile.Sabemos que aún siguen llegando aportes , los que agradeceremos seguir canalizando en tesorería del colegio, pues ayudará a complementar gastos que se deben hacer esos días para sus respectivos equipos constructores. Si los montos adicionales fueran los suficientes para otra vivienda también lo consideraremos.
Saludos en Cristo Jesús,
Coordinadores de Pastoral Padres y Apoderados The Antofagasta British School.

jueves, octubre 26, 2006

Seminario/Taller para Profesores, Padres y niños

Dr. Julio Volenski
Muy querida Comunidad ABS,
Los recientes sucesos de acoso, violencia y "bullying", que han causado tanto dolor, nos han llevado a organizar dos Seminarios/Taller a cargo del especialista en Resolución Pacífica de Conflictos, el Dr. Julio Volenski.
Los seminarios de van a llevar a cabo en una fecha por confirmar, durante el mes de noviembre y se van a realizar en el Gimnasio del colegio, porque la dinámica del seminario contempla un activo trabajo de talleres durante su desarrollo, el cual involucra a profesores, alumnos y padres.
Ambos seminarios se harán un día Sábado, a partir de las 10:00 horas, con una colación en el colegio y hasta las 17:30 horas.
Con este trabajo inicial, esperamos sentar las bases para que los profesores adquieran el conocimiento y las herramientas, para trabajar cualquier brote de violencia, con sus alumnos. La población más vulnerable a este tipo de situaciones comprende a niños desde 4º Básico a Primero Medio, el tema es preocupante y "no es cosa de niños", como se suele señalar equivocadamente.
Informaremos las fechas de estos seminarios a la mayor brevedad y desde ya, queremos comprometer la participación de profesores, padres y alumnos en estos talleres, con el propósito de evitar toda forma de violencia y "bullying" en nuestra comunidad educacional.
Les mantendré informados y esperamos contar con su entusiasta y decidida participación.
Afectuosos saludos,
CEPAD
Hugo Donoso Palacios
Presidente

lunes, octubre 23, 2006

"Padres deben interesarse por la educación de sus hijos"








"Padres deben interesarse por educación de sus hijos"

Benito Baranda, director social del Hogar de Cristo


Sociólogo dijo que la principal ayuda para los niños es tener un ambiente adecuado.

Una de las personas que más sabe en nuestro país sobre la educación, especialmente de la que se aplica en los sectores de mayor pobreza, es Benito Baranda, director social del Hogar de Cristo.

Su labor junto a los más necesitados y su experiencia en el trabajo para superar la pobreza, lo hacen un buen candidato para dar su opinión en el marco de las I Jornadas, "Antofagasta en la ruta por la calidad de la Educación".

Benito tiene una visión clara sobre los problemas de la educación, desde su perspectiva de trabajo social con los pobres: "Una de las grandes falencias que vemos en Chile para poder superar la pobreza, es la mala calidad de la educación, visto como un problema que se le achaca a los colegios, cuando las investigaciones demuestran que el factor que más incide es la realidad familiar, el cómo los padres se preocupan por los estudios de sus hijos y de cómo en la temprana infancia el rol de la familia es fundamental en el desarrollo de los niños.

¿Qué pasa con el rol de los padres en la educación?
Está comprobado que los primeros años se ven impactados por las personas cercanas que son la madre y el padre, que los valores dentro del circuito familiar son fundamentales, pero los medios responsabilizan de lo que le pasa a los hijos a otras causas y se les olvida que los hijos en sus primeros años aprenden de lo que les enseñan los valores que le pasaron los padres, de una determinada cultura en sus hogares. Eso necesita de mucha preocupación de los padres, una disciplina mayor, especialmente en el tema de los estudios. He conocido extranjeros que se sorprenden de que la familia chilena no se preocupa por los estudios de sus hijos y le entregan toda esa responsabilidad de los logros educacionales al colegio. No hay apoyo para los hijos. Escucho en forma recurrente en todos los sectores sociales de las quejas sobre los hijos y sus tareas para la casa. Eso en Asia es habitual y es importante para la sociedad, pero en Chile una gran mayoría considera que debería ser dentro del colegio.

Dificultades
Desde su experiencia de trabajo con sectores necesitados, ¿cuáles son los principales problemas?
Habitualmente veo en sectores de mayor pobreza que el factor del nivel educacional es importante, pero no decisivo para que a los hijos les vaya bien en la escuela. Lo que más incide es la armonía dentro del hogar, independiente de los bienes materiales. El estilo de vida representado en los valores, incide fuertemente. Puede haber padres con niveles de escolaridad de hasta sexto básico, pero que tienen buenas relaciones con la familia y los hijos y eso afecta positivamente. Desde el punto de vista de los colegios, lo que más incide para que los niños permanezcan en las escuelas, es la rutina escolar de los profesores, que debe ser motivadora. Cuando eso sucede, he visto que los niños con gusto van a las escuelas. Si es aburrida y no les entusiasma y no hay liderazgo de parte de la dirección, termina siendo un desastre, una falta de preocupación. Creo que incide también la convivencia de los adultos al interior del colegio. Donde hay convivencia dentro de los colegios, los hijos aprenden con más agrado y permanecen con más agrado. En aquellos lugares donde los profesores son apasionados por su saber y se lo transmiten a los niños con buenas metodologías, hay buenos aprendizajes. Eso está demostrado.

LA FAMILIA
Para Benito Baranda (sociólogo), el rol de los padres en la educación de sus hijos es un eje fundamental en el mejoramiento de la calidad de la educación y una herramienta muy importante para la superación de la pobreza.

¿Qué se debe hacer para que las familias tengan un rol activo en la educación?
Una de las cosas básicas es que a los padres les interese la educación de los hijos, que los acompañen en el rendimiento. Los padres deben ser parte del proceso educativo. Y para eso no es necesario que entiendan las materias, basta con que sepan qué asignaturas están viendo sus hijos, qué temas no entienden, motivarlos a hacer las tareas, felicitarlos cuando les va bien e incentivarlos a estudiar más cuando no obtienen buenos resultados. Cuando los acompañamos, se sienten contentos por lo que logran. Se debe generar al interior del hogar un ambiente de estudio, de disciplina, se deben regular los estímulos, que los niños usen Internet sólo cuando es un beneficio, etc. En la semana hay demasiada exigencia para los chiquillos. Fuera del hogar, es ideal que los papás participen en la estructura escolar, en los centros de padres, que hagan convivencia para que nos ayudemos, sobre todo porque las familias son cada vez más pequeñas. Los aprendizajes antes eran más colectivos. Hoy los hijos se crían muy solos y eso requiere de ayuda entre las familias que nos conocemos, que tenemos visiones de vida y valores similares.
¡ Nos dejaron tareas para la casa !
Un afectuoso abrazo,
CEPAD
Hugo Donoso Palacios
Presidente

jueves, octubre 19, 2006

Método de Dan Olweus





El sicólogo noruego Dan Olweus, pionero en este tema a nivel mundial, creó una estrategia con la que ha reducido los abusos entre estudiantes en colegios de distintos países.

La idea de que todos los niños se comportan de la misma manera y que por eso se dan escenas de abusos en el colegio está pasada de moda, afirma el sicólogo noruego Dan Olweus, investigador pionero sobre abusos entre escolares y considerado eminencia mundial en la materia.

Recientemente, la Sociedad Americana de Sicología (EE.UU.) dio a conocer un extenso documento con las últimas estrategias creadas por Olweus para detener y prevenir el amedrentamiento en los colegios, con las cuales ha logrado reducir en Europa y Estados Unidos las tasas de violencia entre escolares de 30% a 50%, así como los casos de vandalismo, abuso de alcohol y ausentismo. El modelo Olweus consiste en cuatro etapas fundamentales.

Adultos cálidos
Para el sicólogo, uno de los elementos que permiten un ambiente de agresiones es la ausencia de adultos involucrados con los niños. Se requiere, por tanto, crear un ambiente cálido en el hogar y colegio donde se destaquen y se preocupen de los intereses de los menores. Cuando los niños se sienten valorados, se refuerza su autoestima y es menos probable que surja un perfil de niño retraído, víctima fácil de potenciales burlas.

Límites
Tanto los profesores como los alumnos deben participar en la definición de las conductas aceptables y aquellas que serán rechazadas por la comunidad escolar, dice el sicólogo. La participación de los estudiantes es clave, ya que se sentirán más comprometidos con su propio colegio y compañeros, y harán respetar las normas que ellos mismos ayudaron a crear.

Sanciones inmediatas
Asimismo, las sanciones ante conductas agresivas deben ser estrictas, es decir, imponerse en cuanto ocurra un episodio. Pero estas sanciones no deben ser castigos físicos ni restrictivos. "La idea es usar el episodio para que los mismos niños de un curso definan qué se hará para detener las agresiones", indica la sicóloga Rosa María Olave, experta en prevención de violencia escolar de la consultora Conecta: por ejemplo, pueden compromoterse a no decirse apodos ofensivos y generar una tarea para aquel que rompe la norma.

Roles positivos
Además, dice Olweus, se necesita que se defina en el colegio quiénes serán las autoridades que, en forma permanente, se vinculen con los estudiantes, actuando como árbitros y modelo para los estudiantes. Cuando estos educadores se involucran en las dinámicas habituales de los alumnos, jugando y conversando con ellos, pueden entregar orientación que será mejor recibida por los alumnos. La vinculación entre pares es vital, dice Rosa María Ovalle: los alumnos más fuertes pueden ayudar a los más débiles en tareas físicas, mientras que los de mejores notas pueden asistir a sus compañeros en tareas y estudios, concluye.
El CEPAD está en conversaciones con el Dr. Julio Volenski, Psiquiatra infantil y juvenil de la Universidad de Chile quién pertenece a las siguientes sociedades científicas:
Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia.
Sociedad de Psiquiatría, Neurología y Neurocirugía.
Sociedad Chilena de Salud Mental.
Director (2003–2005) Sociedad Chilena de Pediatría.
Estamos trabajando en la organización de un seminario para el mes de noviembre, sobre el problema de la violencia escolar, con el objetivo de dejar sentadas las bases en nuestro colegio, de un plan de trabajo a largo plazo que involucre a los padres, profesores y los alumnos.
Informaremos a la mayor brevedad al respecto.
Afectuosos saludos,
CEPAD
Hugo Donoso Palacios
Presidente

viernes, octubre 13, 2006

Al maestro con cariño, en el Día del Profesor


Es muy grato para mi, a nombre de todo los Directores del Centro General de Padres, el tener una nueva oportunidad para saludarle y agradecer muy sinceramente todo el trabajo que usted desarrolla a diario con nuestros hijos.

Permítame soñar y pensar que hoy, yo soy un profesor. En este contexto, me haría tres preguntas antes de comenzar mi clase:

¿En qué medida afectará a mis alumnos esto que hago hoy?
¿Cómo reaccionarán ellos años después?
¿Cuánto de esa reacción será producto de mi actuación de hoy?

Siento y comparto la gigantesca responsabilidad que hemos puesto sobre sus hombros. La de moldear a cada niño, para que en el futuro sean ciudadanos de bien, amantes de su patria, respetuosos de sus leyes y autoridades, responsables, honestos, esforzados, buenos amigos, capaces de enfrentar cambios, tolerantes a las frustraciones, comprometidos con la justicia, la libertad y con capacidad de amar.

Tenemos que estar muy atentos a cualquier señal que nos indique que hay una torcedura, un dolor, angustia, una desventaja o una necesidad. Verdaderamente no lo podemos dejar pasar, si queremos ver crecer a nuestras pequeñas “vasijas de barro”. ¡Somos sus alfareros!

Nada de lo que hacemos se fabrica “en serie”, porque cada niño es único e irrepetible y representa una oportunidad maravillosa de que se convierta en nuestra obra maestra.

Es hermoso trascender y dejar huellas y usted, como pocos, tiene la oportunidad de hacerlo todos los días.

¡Gracias, mil veces gracias por su trabajo, buen alfarero!
Finalmente no puedo dejar de reconocer que esta carta está fuertemente influenciada por los recientes episodios de violencia y acoso escolar, que han sembrado mucho dolor en la familia ABS. Tenemos un largo camino que recorrer, para desterrar estas prácticas que se han hecho tan comunes en otros establecimientos, tanto en Chile como en el exterior y hago propicia la oportunidad para que reflexionemos muy seriamente al respecto, en cada uno de nuestros ámbitos (HOGAR-AULA-PATIOS-ESPACIOS COMUNES y de PARTICIPACIÓN) privilegiando la paz y una sana convivencia entre todos nosotros.
Con sincero afecto y gratitud,

CEPAD

Hugo Donoso Palacios
Presidente

domingo, octubre 08, 2006

Pilar Sordo


Pilar Sordo, autora de ¡Viva la diferencia!
La sicóloga detrás del best seller

A pesar de que su libro ¡Viva la diferencia! lleva 34 semanas en la lista de los más vendidos entre 2005 y 2006, de estar en un reality show de la televisión (Expedición Robinson, Canal 13), de proveerle ideas al Coco Legrand para sus monólogos y de haberse convertido en charlista en colegios y empresas, esta sicóloga no es de la farándula. Asegura que todo eso es el altoparlante de lo que a ella de verdad le importa hacer, y eso es ayudar a los jóvenes y a los más pobres a acercarse al amor.
Texto: Margarita Serrano
No tiene nada que ver con su apellido asturiano. Esta sicóloga parece escuchar también con los ojos negros y atentos, con la risa recurrente, con la postura acogedora.Con facilidad arma un ambiente cálido y sencillo, como si nadie la esperara afuera de su consulta en el Hotel Marriott, como si no existiera el teléfono, como si no hubiera apuro. Hasta que consigue demostrar que este encuentro es lo más importante que le ha pasado y uno se siente así de importante. Ahí hace el contacto y logra que la conversación esté desnuda de prejuicios. Donde sus errores se ponen fácilmente sobre la mesa, así como sus dudas y sus amores. Eso debe ser lo que también crea con sus pacientes - ella vive en Quilpué, tiene su consulta en Viña y viene dos veces a la semana a esta consulta de Santiago- , un rinconcito de intimidad. Por eso la quieren tanto, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, que sienten que esta católica observante de 40 años, separada, madre de dos hijos de 15 y 12 años, les ha salvado la vida.
No es raro, entonces, que su libro ¡Viva la diferencia! (Editorial Norma, 2005) esté pegado en el número uno de ventas hace año y medio, a pesar de no estar ni siquiera muy bien escrito. Ella habla mejor de lo que escribe, porque tiene mucho humor y cuenta las cosas desde la crudeza y desde la cotidianidad reconocible para todos. "Porque la mamá reta al hijo por celular mientras elige las lechugas en el supermercado, y claro, no se enfrenta con él porque después todos están comiendo en bandejas separadas...". Así empieza haciendo las radiografías de los tiempos actuales. Menuda y deslenguada, reconoce que el contenido del best seller es más bien conservador, porque defiende más a los hombres y le da más palos a las mujeres.- Tengo una postura más crítica frente a lo femenino. Creo que las mujeres nos desencontramos de nosotras mismas en la salida al mundo público, por lo tanto tenemos una deuda con nuestra identidad femenina, con nuestra valoración de ser mujeres: mientras siga siendo un cacho ser mujer, da lo mismo que yo sea gerente general de una empresa, porque no voy a poder aportar como mujer en la dimensión que yo puedo valorar lo femenino.
- ¿Y los hombres?- Han estado donde siempre están, y hoy día tienen más cosas: cocinan rico, cuentan cuentos, van a las reuniones de apoderados. Y nosotras dejamos de hacer cosas nuestras por meternos en este mundo de lo masculino, traicionando nuestra identidad para poder participar. Y ese es el viaje de retorno que tenemos que hacer. No en el mundo del trabajo, sino en el externo. Volver de lo externo a lo interno. Hay un retorno de la mujer hacia lo afectivo. Porque los logros laborales no la satisfacen en lo profundo, es entretenido por un rato. El tema es largo y nació de una investigación de tres años, en todo Chile. Ahora está preparando otra sobre la "anorexia sexual" de los jóvenes. La insatisfacción sexual que detectó en las terapias en hombres y mujeres jóvenes, en medio de una sociedad sobreerotizada por la publicidad, la farándula, la silicona, el desnudo. "Creo que hay un sexo público que nosotros consumimos a lo largo del día, que inconscientemente nos va produciendo un cierto cansancio frente al erotismo real, puertas adentro, con la persona que quiero. Las parejas tienen menos encuentros sexuales o de peor calidad, lo que desvincula el sexo con el afecto y el compromiso".
LA GORDITA DEL COLEGIO
Nació en Temuco, en una familia de comerciantes españoles, católicos y estrictos con las tres hijas de la familia. Ella recuerda que era gordita y que nadie se le acercaba para otra cosa que no fuera contarle sus penas. Por eso se acostumbró tanto a escuchar, porque era sólo ahí donde se sentía valorada. "Ahora he visto las fotos y no era tan gorda como me sentía entonces... Llevaba la gordura con bastante dignidad, pero para mí era definitiva".Su amor por los pobres estaba presente todo el tiempo. Quería ser monja, o santa. Pero quería estar al servicio de los demás. Vendía jugos para llevarle alimentos a una familia pobre de la zona. Recuerda con nostalgia profunda sus conversaciones con Sor Verecunda, una monja suiza que le prestaba las vidas de los santos y le daba chocolates. Cuando a su papá lo trasladaron en su trabajo a Viña, las tres niñas entraron a las Monjas Francesas. Y de ahí también recuerda que su gran apoyo fue la madre Carmen Rosa. Para entrar a la Diego Portales a estudiar Sicología, se instaló en una pensión en Santiago. Y estudió mucho, mucho. "Soy mucho más esforzada que inteligente. Siempre estudié más que las del lado, porque era porfiada en la búsqueda de los sueños". Se casó con el primer hombre que la miró, asegura. El primero que le tomó la mano. Fue tal su impresión de que alguien la viera como mujer y no como ayudadora. Tuvo a Cristián y a Nicole. Su hija tuvo una enfermedad muy grave el mes pasado, que terminó casi en una septicemina. Sintió que su mundo se detuvo, sólo se dedicó a ella. Pronto mejoró y ahora está bien. Otro momento duro de su vida fue su separación, luego de 11 años de matrimonio. Pilar cuenta ahora con transparencia lo descentrada que quedó, lo mal que lo pasó esos primeros dos años. "Creo en el amor como decisión y no como sentimiento. Creo mucho en el compromiso, pero fui muy inmadura". Los mea culpas y las reacciones de ambos la llevaron a plantearse el tema de las diferencias entre hombres y mujeres, dónde están los encuentros y desencuentros. Y ahí parte la investigación que llegó a ser best seller.Luego ha tenido dos parejas y ahora está sola. "Es que ahora estoy en un momento de sembrar, así es que nadie podría seguirme en estas carreras mías por los pueblos y colegios de Chile. Pero sé que cuando termine esta etapa, habrá un hombre esperando para amarlo".- Parece que la sicología estuviera reemplazando a la religión. Ustedes los sicólogos dan el consuelo que antes daban los curas. Usted está en los dos lados, porque tiene una profunda fe en Dios y es sicóloga. ¿Hay una competencia entre las dos cosas?- Creo que efectivamente hay una hipersicologización de la sociedad. La sicología se ha ido metiendo de forma muy intelectual, lo que ha ido produciendo un exceso de diagnósticos, como lo hay por ejemplo con respecto a las depresiones. Pareciera ser que todos están deprimidos, bipolares, estresados, con crisis de pánico. Pareciera que no hay nadie sano. Ese es un error nuestro, de los sicólogos, que tratamos de generarnos un espacio desde una visión que es más hermana de la medicina y no actuamos desde la humanización de la sicología.- ¿Qué es eso?- En la medida que nos acercamos a la esencia del ser humano tenemos que llegar a su dimensión espiritual. Dificulto que la inteligencia emocional por sí sola sea garantizadora de felicidad. Yo puedo manejar muy bien mi discurso, tener capacidad de establecer buenos vínculos afectivos, pero si no tengo un sentido de trascendencia en lo que realizo, no le otorgo un sentido. Y eso tiene que ver con la inteligencia espiritual.- ¿Esa será la moda de los próximos años?- Es lo que viene, es lo que ya está instalado en otros países. Y apunta a que ya no basta la inteligencia emocional para poder producir plenitud ni felicidad en el ser humano. Lo que importa es encontrarle una trascendencia a lo que hace para sentirse feliz. A mí nunca me ha producido una contradicción el mezclar el tema espiritual, de Dios, con la sicología. A la larga, el ser humano funciona integrando el cuerpo, la mente y el espíritu. Estoy convencida de que si tengo jaqueca es porque hay algo afectivo mío que me lo está produciendo. Primero se enferma el alma, y cuando uno no escucha esas claves - los occidentales no estamos entrenados para eso- , se enferma el cuerpo. Hay que hacer esas conexiones y para allá hay que ir. Por eso hay tanto sicólogo que hoy saca el tarot o estudia a los ángeles, porque creo que la sicología como técnica, como procedimiento, tiene que apuntar a que el ser humano se encuentre a sí mismo, y eso necesariamente va a pasar por la parte espiritual.- Pero, en definitiva, ¿reemplaza una terapia al confesor espiritual?- No, no lo reemplaza. En su omnipotencia lo ha pretendido, pero no lo puede reemplazar. La sicología es una herramienta más dentro del servicio hacia el ser humano para que pueda llegar a encontrar sus potencialidades.- ¿Nunca pensó en ser sicoanalista?- No, porque soy muy habladora. Necesito participar en el proceso de cambio con el otro, necesito comentar, reírme. Si me lo encuentro en la calle, necesito poder abrazarlo, mirarlo. La estructura del sicoanálisis, que me parece respetable, va en contra de cómo soy.- ¿Será más eficiente el sicoanálisis para mejorar la salud mental?- Es muy importante para ciertas estructuras de personalidad, y para aquellos que puedan pagarlo, lo que lo hace muy elitista. Yo tengo la sensación de que la eficiencia está determinada por el vínculo afectivo que uno logra establecer con la persona que está tratando de ayudar. Y eso determina en gran parte el éxito de la terapia. El concepto de "experiencia emocional correctiva" consiste en que con el vínculo que uno establece con la persona logra corregir los otros vínculos afectivos de esa persona. A la larga, todo eso pasa por el amor. Lo que nosotros hacemos es entregar el amor corregido, ya sea para que esa persona se aprenda a querer a sí misma o a los otros. Lo que hacemos no es ni más ni menos que corregir las formas de amar.
- ¿Y qué le pasó que no pudo aplicar nada de eso en su vínculo afectivo con su marido? ¿Es esta una crítica posible de un paciente suyo?- Es un juicio válido. (Se pone más seria). Pero en la medida que a uno le toca experimentar cosas en la vida personal, también uno puede sacar experiencias correctivas en uno que ayudan a ayudar a otro. A mí Dios me ha dado de todo un poco, me ha hecho pasar por distintos tipos de dolores, pero en la medida en que los he asimilado como aprendizajes y oportunidades, los puedo poner al servicio de las terapias. Cuando me separé me dijeron mucho que iba a perder credibilidad, pero no ocurrió así porque en la medida en que yo hablo de mis errores a mis pacientes, genero cercanía. Llegó gente a decirme que ahora podían contarme su vida, que era muy imperfecta, ahora que yo no tenía una vida perfecta. En otros que me ven tan bien les inspira confianza el pensar que ellos también podrán salir de la angustia en que están.
ESTÁ EN LA TELE, LUEGO EXISTE
Un día, después de haberse transformado en la autora chilena más vendida con su ¡Viva la diferencia!, la llamaron para que integrara la mesa de conversación cada lunes post reality en el programa Encuentros Cercanos de Canal 13. Querían que alguien le pusiera un cable a tierra al programa, que hablara de los procesos que ocurren en el reality show, y no de las personas. Confiesa que no sabía qué hacer, si meterse en un programa así o no. Lo habló con su amigo Coco Legrand y con otros. Al final decidió hacerlo.- Estaba aterrada. Sabía que era un riesgo. Le expliqué al equipo que había temas que no iba a hablar, que tomaría un tema por capítulo, pedí que me los mandaran antes para establecer el tema: el liderazgo, la agresividad, la competitividad, etc. Esos son los temas que yo trabajo con los adolescentes. Pero cada lunes es como subirme a una montaña rusa... Sergio Lagos me anima y me recuerda que estoy aquí para cumplir una misión... (Se ríe).Pero a estas alturas está contenta con el resultado, porque cuando recorre los colegios marginales en las regiones chilenas, se encuentra con que todos los jóvenes recuerdan y opinan sobre todo lo que ella ha dicho. Eso le calma el terror, hasta la siguiente semana. Y le da sentido a lo que hace. "Porque al final, todo tiene que ver con mi típica tontera de querer cambiar el planeta".- También puede ser mucha vanidad.- (Por primera vez se queda callada un rato). Es difícil esa pregunta. Porque, si soy honesta, mi motor no parece ser la búsqueda del reconocimiento hacia mí. Me importa que me reconozcan las ideas. Pero por lo que ellas puedan generar. Ahí el ego me acaricia... Por ejemplo, lo que pasó con ¡Viva la diferencia! fue algo que no esperaba. Creí que iba a ser más negativa la reacción, porque se trata de conclusiones más bien conservadoras. Y lo que ha pasado es que las agencias de publicidad quieren conocer la investigación, el Sernam también... Es transversal el interés: desde la escuelita 405 hasta el Gobierno me han pedido que se las cuente. Eso me sube el ego. Pero yo me siento algo muy chico, siempre le pido a Dios que hable por mí en las conferencias y después no tengo idea de lo que dije. Me siento una cosa chica, al servicio de todos.- ¿Pero dónde piensa poner el límite? Porque si ya está en un programa de farándula, puede terminar conduciendo un talk show de sicología barata...- Sí, hay un límite. Yo quiero seguir haciendo cosas en las que pueda sembrar. Puede ser otro programa de televisión; tal vez algún matinal en que se pueda dar un servicio. Pero esto tiene que complementarse con mis viajes por regiones, estar con la gente, ayudarlos a morir si es necesario o consolarlos en lo que sea. Esa es la savia que me permite hacer lo demás. Ese contacto con todos los estamentos del Chile real no lo transo por nada. Este año voy a dejar alguna escuela de Linares y Parral para ir más hacia la precordillera donde están los más pobres. Eso y mis pacientes son mi equilibrio. Lo público es amplificar lo que estoy haciendo, es como colocarle parlantes.No le gusta nada que le digan que ahora está muy importante porque sale en la tele. Pone una cara profunda de extrañeza frente a ello. De hecho, hay escuelitas que ya no se atreven a llamarla porque creen que porque está en la tele no irá este mes a la charla a los niños de primero medio. Pero ella se encarga de llamar y de anunciarles que irá. Cuenta con orgullo que cuando el público en vivo que está en esta sesión eliminatoria del reality baja al set al finalizar, le piden autógrafos a todos menos a ella. Y ella se retira con la libertad que siente de no ser parte de la farándula.
MAS PÍLDORAS, MENOS VOLUNTAD
Se ha especializado particularmente en adolescentes, entre primero y segundo medio, que es donde hay más problemas: las niñitas se cortan los brazos con el tip top o con la goma de borrar; comienza el alcoholismo, la depresión y la vida sexual. Por eso es que a Pilar Sordo le interesa tanto desplegar allí su fuerza y vehemencia sobre la importancia del amor. Y quienes la han visto dicen que con su humor y conocimiento de esa etapa de la vida, llega a apoderarse del interés total de los jóvenes.- Cuando dicen que les pareció interesante la charla, me ofendo. ¡Quiero remecerles el alma! Que reinventen todo lo que hacen, que se replanteen, pero no quiero ser dulce, porque eso se les olvida a los cinco minutos.- ¿Está de acuerdo con la píldora del día después?- Primero, creo que a los 14 años, la niñita jamás le contará a la mamá lo que hizo y va a partir con una amiga al consultorio. Así es que ese argumento de los padres es falso. Segundo, tampoco creo que con la píldora aumente la iniciación sexual, que ya está desatada, o sea que tampoco creo en ese argumento. En lo que no estoy de acuerdo con la píldora, y me parece grave, es que existe una enseñanza que le estamos dando a la juventud en el sentido de que todos los problemas los resolvemos con algo que está fuera de mí. Estamos tapados de farmacias; los cabros tienen que tomar copete porque si no, no son entretenidos; si están deprimidos tienen que tomarse un Ravotril o una fluoxetina. Si se acostaron, no importa, porque está esta píldora. Siento que cada vez debilitamos más en Chile los recursos internos de sanación. Cada vez dependemos más de un staff de servicios, que es la pastillita, el sicopedagogo, el fonoaudiólogo, y le estamos diciendo que él solo no puede. Eso es gravísimo, porque tenemos generaciones más y más débiles interiormente, menos capaces de controlar sus cosas propias. Con menos control interno desde para ducharse más corto, ver menos tele o menos computador o menos copete.

Margarita Serrano.

lunes, octubre 02, 2006

Agrupación Cultural The Antofagasta British School






















Muy estimados, Padres, Apoderados, Profesores y alumnos,


Se ha formado la Agrupación Cultural The Antofagasta British School y nos estamos preparando para presentar proyectos y hacer convenios con diversas entidades culturales de Chile, con el fin de abrir un mundo de posibilidades a nuestros hijos, en el mundo de la cultura, la música, las artes y la belleza.
Estamos en la etapa de diseño de nuestro logo oficial, cuya autoría pertenece a la ex alumna y Diseñadora Gráfica Srta. Gabriela Santander (Class of 1997).
Estamos muy contentos con nuestra agrupación y hemos querido compartir nuestra alegría con toda la comunidad ABS.
Les saluda muy afectuosamente,
CEPAD
Hugo Donoso Palacios
Presidente

viernes, septiembre 29, 2006

La difícil relación familia-colegio


Desafíos pendientes: La difícil relación familia-colegio

En el plano ideal, padres y profesores están de acuerdo: anhelan la mejor formación para los niños, pero en el plano real es donde comienzan los desencuentros. Mientras los primeros quieren que los profesores sean los segundos papás de los niños, éstos señalan que se delega demasiado en ellos, y si el escolar tiene dificultades surge la crisis: en vez de aliarse, se culpan unos a otros sin buscar soluciones. "Cuando eso sucede lógicamente se deteriora la relación, y el que sale perdiendo es el niño".
Texto: Neva Milicic y Maritza Rivera
*LA DESTACADA sicóloga Shelley Taylor, profesora de la Universidad de California en Los Angeles, plantea que la base genética con que nace un niño es su primer bosquejo de arquitectura y sobre éste nace toda la socialización, en la cual la familia tiene el primer lugar. La otra institución más importante es el colegio, porque implica la salida del niño al mundo exterior.La relación familia-escuela, sin embargo, se da en la actualidad desde un polo ideal y un polo real. En el primero, hay creencias de los padres en torno a cuál es el rol de la escuela y cuál sería el perfil de un buen profesor. Al mismo tiempo existen expectativas y creencias de los profesores respecto de cuál sería su propio rol y el de la familia en la educación de los niños.
Aquí hay consensos importantes, pero es en el polo real donde se inician los desencuentros.
Muchas veces los padres cometen varias equivocaciones en relación con la escuela. Por ejemplo, algunos creen, especialmente a nivel popular, que la letra con sangre entra, y cuando reciben comunicaciones del colegio porque el niño no está rindiendo lo suficiente, le pegan o lo castigan, con lo cual el niño asocia aprendizaje con castigo y el resultado paradójicamente es peor. Y en los sectores más acomodados suele suceder que los padres se sienten evaluados según cómo les vaya a sus niños en el colegio. Tienden a pensar que si al niño le va mal es culpa del padre, entonces hay mucha ansiedad.
TIPOS DE PADRES
Según la percepción de ellos mismos, existirían tres tipos de padres: el más participativo, que corresponde a aquel que por iniciativa está permanentemente en el colegio y lo disfruta a pesar de su trabajo y sus quehaceres. El siguiente grupo corresponde a los apoderados desconocidos, algunos ausentes a causa de su trabajo, o bien porque no se interesan, y el tercero a los que se limitan a cumplir con las reuniones, pero se retiran antes de que concluyan. Los participativos suelen acercarse por su propia iniciativa a los profesores para saber cómo progresa el aprendizaje de sus hijos, colaboran en las actividades escolares, y eso los hace más cercanos de los docentes, de modo que en las oportunidades en que sus hijos han tenido problemas, ya sea en lo académico o en lo conductual, ya existe un nexo. Estos padres pueden tener hijos con dificultades, pero están en sintonía con el colegio, lo que significa que se han tomado medidas coherentes con el niño, los padres y el colegio y que todos están hablando el mismo lenguaje.En general, los otros padres opinan que a los participativos les gusta mucho el colegio, que no tienen nada que hacer, al contrario de ellos que estan muy ocupados. Pero si uno piensa en un curso tipo, son muy pocas las madres que se dedican sólo a los hijos - realmente una minoría- , entonces esta percepción no sería tan real. Lo central es que son apoderados que sienten que es importante respaldar a sus hijos en el colegio. Quizás una de las fallas más comunes es no propiciar un espacio de conexión con el colegio dentro del hogar. Los niños tienden a cortar estos dos ambientes y no se da un espacio para el colegio en la conversación. Más que sobre una tarea, es importante hablar con los hijos sobre qué aprendieron, con quién jugaron. Otro aspecto fundamental tiene que ver con el tipo de relación que padres y profesores establecen con el niño. Para el papá, su hijo es único, pero para el profesor es uno entre cuarenta alumnos. Más aún, se trata de un lazo transitorio, de uno o dos años, en que como profesional tiene que cumplir ciertos logros. La de los padres, en cambio, es una unión única, a largo plazo, en que hay una carga afectiva distinta. A menudo los padres no consideran esas diferencias y esperan que los profesores sean los segundos padres de sus niños; incluso hablan del colegio como del segundo hogar de sus hijos, puesto que allí pasan la mayor parte del tiempo. A lo anterior se agrega un segundo componente: la relación entre padre y profesor no es uno a uno, sino un lazo triangular, ya que se da a propósito de otro, en que además ese otro significa algo completamente diferente para ambos. Muchas veces los padres dicen 'este profesor pareciera que no conoce a mi hijo', y efectivamente no puede conocerlo con la misma intensidad. Pero sí puede ser mucho más objetivo, porque tiene una mirada más lejana. Los apoderados resienten esta mirada tan distante y objetiva (y muchas veces muy centrada en lo negativo), pero son ellos quienes tienen que aprender a mostrarle al docente el lado bueno de sus hijos.
BUEN O MAL PROFESOR
Tienen percepciones claras sobre cuándo consideran un buen o mal profesor, y una variable para calificarlo tiene que ver con la edad. Desconfían de un docente ya entrado en años que lleva demasiado tiempo en la profesión. No tiene paciencia, está cansado, dicen. Pero también desconfían de alguien muy joven. Puede ser inexperto, sin carácter, sin manejo de grupo. Además, se fijan mucho en cómo tratan a su hijo, si hay un cariño que parece auténtico, si el trato es tirante o demasiado autoritario. Quieren un profesor que tenga paciencia, mucha paciencia... pero ¡mucha paciencia! y en eso vemos un enigma: ¿Tanta paciencia como la que ellos no tienen con sus hijos o tanta como la que sí tienen con sus hijos? Y también se dan angustias de las madres en relación con eso, que vayan a aceptar al niño con sus dificultades y defectos tanto como se los acepta ella, y que lo quieran mucho. La falta de tiempo es otro de los ejes cruciales de la relación. Aparece como queja de padres y profesores, pero al mismo tiempo es consenso de ambos que ninguno tiene tiempo suficiente. Los primeros concretamente se quejan de que a los niños les dan demasiadas tareas, y que ellos llegan a su casa a una hora en que lo único que quieren es encontrarse afectivamente con sus hijos, y no con obligaciones escolares.Y los segundos, por su lado, lamentan que el hogar no esté entregando valores, y dicen que eso les ocupa mucho tiempo y actividad. De los progenitores esperan que complementen su labor en la casa, refuercen y estimulen a los niños en tareas académicas. Aparecen entonces los puntos de desencuentros, que se dan por las diferencias en las expectativas de ambos: mientras los educadores sienten que se delega demasiado en ellos, los papás se quejan de que les comunican las dificultades de sus hijos cuando éstas son muy graves, que en el colegio son poco observadores y acompañantes del proceso de los niños.
LOS GRANDES OBSTÁCULOS
Frente a las dificultades aparece entonces el primer problema: se culpan unos a otros sin buscar soluciones, en lo que llamamos la atribución cruzada de culpas. La relación familia-escuela funciona muy bien cuando al niño le va bien en el colegio, y no tiene problemas de aprendizaje o déficit atencional, pero resulta que hay un 20% de niños que tiene dificultades en el desarrollo, y otro porcentaje que también posee problemas emocionales o familiares. Ahí es cuando empieza a buscarse al responsable. El colegio dice: La culpa es de los padres, porque no se preocuparon de estimularlos, no les ponen normas. Los papás dicen: La responsabilidad de los profesores es enseñar, entonces por qué me piden que yo haga cosas que deberían hacer ellos. En vez de buscar aliarse - por eso hablamos de alianza familia-colegio- , entramos a culparnos. Cuando eso sucede lógicamente se deteriora la relación, y el que sale perdiendo es el niño. En esta atribución cruzada de culpas la gente se empantana, cuando lo más probable es que haya problemas del niño, del sistema, de la casa, y lo que tenemos que ver es qué hacemos para salir del estado en que estamos.Es posible que haya responsabilidades mutuas, pero hay que tener mucho cuidado con lo que se les dice a los padres porque el profesor es el profesional, y ése es el primer punto de partida. Si le plantea al apoderado 'nunca había tenido un caso como éste', estamos en problemas. ¡Ningún niño es un caso! Lo que sí podría suceder es que el hijo está teniendo problemas que él no sabe cómo manejar.El rol del profesor es fortalecer a los padres en su rol, no debilitarlos ni asustarlos. Ser docente también es una función difícil, entonces ambos deben tener empatía mutua. Los papás deben tener cuidado en desautorizar a un profesor, porque cuando sucede eso, se desligitima como autoridad dentro de la sala, y resulta difícil que le enseñe al niño. Lo mismo sucede al revés. La relación entre ambos tiene que ser cuidadosa y preocupada, con conciencia de que existe una tarea común, que es formar el mejor niño posible.El profesor debe intentar reconocer lo positivo y dentro de ese entorno poder decir 'esto habría que cambiarlo, busquemos cómo hacerlo', y la familia también tiene que estar presente. Cuando establecen una buena alianza, el rendimiento de los niños mejora significativamente, al igual que la adaptación social.También el colegio debe trabajar en el fortalecemiento de la familia. Si, por ejemplo, se observa que hay casos de maltrato, se puede buscar un especialista que haga una charla sobre el tema, y así cuando se llame al padre para hablar del problema concreto, el marco teórico ya estará puesto.Sería además importante definir un concepto nuevo llamado apego escolar que revela qué hace que los niños se apeguen a ciertos colegios y a otros no. En general ese apego está dado por la proximidad afectiva, la actitud empática de los profesores, por la calidad de las actividades extraprogramáticas, las relaciones en que los niños no se sienten evaluados, en la percepción del colegio como espacio de encuentro. Hay instituciones que favorecen el sentimiento de pertenencia y otras que tienen una actitud más rechazante. Es igual que en el apego madre e hijo. Las madres que establecen un buen vínculo son aquellas que los niños tienden a sentir más cercanas y próximas, y aquí un tema central es la disponibilidad a ayudar cuando se está en dificultades.Los anhelos de padres y profesores sobre el futuro del niño son muy similares. En los estratos sociales bajos, hay un sueño de movilidad social compartido; en los más altos, hay un sueño de mantener un estándar y por otra parte de autorrealización; algo común a todos los grupos socioeconómicos.
Profesores y padres, hablen, encuéntrense. En ambos hay una rigidez, como en toda relación, pero también existe un anhelo importante por mejorar la situación comunicacional de la familia y el colegio. En eso el consenso es absoluto.
* Neva Milicic es sicóloga, columnista de Revista Ya y autora del libro 'Cuánto y cómo los quiero'. Maritza Rivera es sicóloga y autora de "Alianza Familia-Escuela".

Neva Milicic y Maritza Rivera.

jueves, septiembre 14, 2006

Ser buenos padres ...


Cada mañana, los papás se despiertan preguntándose cómo educar a sus hijos. Si usted es uno de ellos, lea las seis propuestas de distintos expertos norteamericanos.

Saber cuándo dejar ir
“La principal labor como padres es ir haciéndonos prescindibles. Por lo tanto, debemos animar a nuestros hijos a hacer cosas por sí mismos; a resolver solos sus problemas; y a creer en sus habilidades.Pese a ello, en pro de la eficiencia, los padres tendemos a hacer cosas que nuestros hijos podrían hacer por sí solos; o en nuestro afán por evitarles molestias, los “rescatamos” en vez de dejarlos aprender de sus propios errores. Es mucho más importante enseñarles a considerar las consecuencias de sus acciones que tratar de protegerlos. Supongamos, por ejemplo, que un niño deja su bicicleta en la calle. Lo más tentador es entrarla uno mismo a la casa; pero es mucho más inteligente ayudarle a pensar en las posibles consecuencias preguntándole qué cree que pasará si deja la bicicleta afuera. Lo más probable es que una vez que piense en ello, decida que lo mejor es entrar la bicicleta”.Jane Nelsen, Ed. D., terapeuta familiar y autora de 12 libros de paternidad, incluyendo la serie “Disciplina positiva”.

Tener un buen matrimonio
“Los niños se ven afectados por la relación de sus padres de muchas maneras. Las investigaciones han demostrado que los matrimonios que se aman son mejores padres: tienen más paciencia y están más atentos a las necesidades de los niños. Los matrimonios infelices, en cambio, son más torpes para lidiar con sus hijos, inconsistentes y a veces más duros en la forma de educar. El tipo de matrimonio afecta las relaciones futuras de los hijos. Cuando los niños ven que sus padres interactúan respetuosamente, descubren que el respeto es el primer paso para relacionarse con los demás; cuando ven la forma en que resuelven sus problemas, aprenden a solucionar sus conflictos; cuando ven que se besan, se sienten acogidos y seguros”. John Gottman, Ph.D., vicepresidente del Instituto de Investigaciones de Matrimonio y Familia en Seattle.

Saber cómo decir no
“Muchos padres piensan que es duro ser firme con los niños. No pueden fijar reglas; amenazan pero no cumplen. Y no captan que eso trae serias consecuencias… “No hay televisión por una semana”, dice una madre a su hijo en la mañana, para hacer una excepción esa misma noche. Si nosotros renunciamos a nuestra autoridad, le estamos haciendo un flaco favor a nuestros hijos.Cuando ellos son chicos, buscan reglas claras, no elásticas. Pero cuando son adolescentes, los que no ven a sus padres como una autoridad buscan en otra parte un código de conducta. Gene-ralmente lo encuentran en la “segunda familia”: el poder colectivo de sus pa-res y de la cultura pop. En ese mundo, los niños pueden actuar de forma no-civa y arriesgada.La mejor manera de proteger a los niños de estas influencias externas es que los padres usen su autoridad con asertividad, consistencia y convicción, desde que ellos son pequeños. A veces puede ser difícil e incluso confuso: sospechamos de la excesiva severidad al ver el escaso efecto que ésta produce en algunos niños; y por otro lado, dudamos si mostrarnos comprensivos por miedo a crear niños mimados e irrespetuosos.¿Cuál es la respuesta? Lograr un equilibrio… Por un lado, ser empáticos y un apoyo en el camino de su vida, y por otro, ser claros y firmes en cuanto a ciertos códigos de comportamiento”. Ron Taffel, Ph.D., terapeuta y autor de “La segunda familia: Cómo el poder adolescente desafía a la familia americana”.

Tener tiempo para hacer cosas entretenidas
“Los buenos padres son juguetones y recuerdan lo importante que es entretenerse con sus hijos. Eso significa compartir el mundo de los niños siendo parte de sus juegos.Los juegos son una increíble forma de transmitir cariño, ha-bilidades, capacidad de soñar y de trabajar en equipo. Los juegos son también una forma de recuperarse de los malos ratos y de echar a volar la imaginación. Cuando nos involucramos con el mundo de los niños, nos damos cuenta de que tenemos más energía, nos sentimos mejor acerca de nosotros mismos y de nuestros hijos y nos damos cuenta que es la mejor manera de forjar una relación profunda con ellos”.Lawrence Cohen, Ph.D., psicólogo clínico y autor de “Payful Parenting”.

Ser un gran modelo de vida
“Todos los padres quieren ver a sus hijos (ya crecidos) como personas responsables, buenas y de confianza. Pero enseñar valores no es lo mismo que enseñar a un niño a nadar. Ansiosos por instrucciones, los padres suelen preguntarme: “¿Servirá si llevo a mi hijo a misa?, ¿o si le leo historias sobre temas morales?, ¿o si lo comprometo en una comunidad de servicio?” Yo les digo que eso puede ayudar, pero la clave para criar a un hijo con carácter es ser uno mismo una persona con carácter.La mejor manera de inculcar valores es ser un modelo fuerte y presente. Una vida entera entre adultos generosos forma personas generosas; una niñez en que las cosas materiales no son tan importantes forja adultos desprendidos; los padres que demuestran sensibilidad y preocupación por sus hijos inculcan en ellos la capacidad de empatizar y de ser caritativos con los que lo rodean.Los valores no nacen de un libro de texto o de discusiones abstractas; los niños los aprenden mucho antes de que sepan leer o discutir. Los valores se aprenden en las interacciones del día a día. Si un niño quiere y respeta tu persona y tus valores, va a querer hacerlos propios”.Elizabeth Berger, psiquiatra de niños y adolescentes, autora de “Criando a los niños con carácter”.

Manifestar amor eterno por los hijos
“Demostrarle amor eterno a un hijo es el alma de lo que es un buen padre. Afortunadamente, forma parte de la naturaleza...Mostramos amor a través del afecto: sofocarlos a besos u ofrecer una sonrisa son formas silenciosas de decir “te quiero”. También lo es la comprensión de sus necesidades en cada etapa de la vida: para un infante, seguridad; para un pequeño, ánimo; para un escolar, inspiración en las lecciones de su vida; y para un adolescente, tiempo y juicio en los consejos.Pero sobre todo, el amor se expresa siendo padres firmes, estables, confiables y presentes en la vida del niño, lo que implica no sólo calidad, sino gran cantidad de dedicación y de tiempo. Implica crear rituales familiares y disfrutar de los momentos de paz. Es por ello que no hay habilidad ni aptitud que supla la condición fundamental de un buen padre: estar, pero estar atentos y comprometidos”.William Doherty, Ph.D., director del “Programa de Terapia Matrimonial y Familiar” de la Universidad de Minnesota.

miércoles, septiembre 13, 2006

Crueldad infantil y juvenil


La herida que provoca la crueldad de un niño sobre otro no se ve, pero es tan honda que deja huellas. Al agresor hay que educarlo: ponerlo en el lugar de la víctima es un camino.

Muchos más niños de los que uno imagina sufren por la crueldad de sus compañeros de curso. Más triste aún: la crueldad también se da entre hermanos. Se trata de un fenómeno que aparece generalmente entre los 7 y 12 años. Por una parte, el niño agresor se atreve a más afrentas porque disminuye su miedo a la autoridad adulta y capta cómo herir “dando en el clavo”.
Paralelamente, no entiende el universo interno de los sentimientos, pues vive más hacia afuera que hacia adentro. De ahí el comportamiento insensible ante el otro. El niño víctima generalmente se queda paralizado y mudo, lo que incentiva al cruel, pues para que el agresor sea consciente del daño requiere ver el efecto concreto, como dolor o llanto.

Además de herir, muchos niños crueles mienten, copian o roban sin pensar en lo malo que eso significa, pues aún no captan en profundidad valores abstractos que hay detrás: daño al sentido de confianza entre las personas. Pero esto nunca se debe dejar pasar, ni menos aceptar aludiendo el cómodo “son cosas de la edad”, ya que estas actitudes no se pasan solas, como tampoco se borra así no más el daño que se produce en el afectado.
“Ojo por ojo...”
No existe forma más clara de resumir y entender el concepto de justicia y moral que tienen los niños de esta edad que con la Ley del Talión. “Le pegué un combo porque él me había pegado a mí uno igual”. El niño se siente con derecho a llegar y pagar con la misma moneda, ni siquiera considera oportuno acusar, porque se ha roto un acuerdo implícito y cree que sólo es posible reestablecerlo al pagar con el mismo daño.

Si en la etapa anterior, la justicia, el bien y el mal estaban determinados por lo que establecía la autoridad, ahora son ellos mismos quienes creen tener clarísimos los derechos de cada uno y la justicia se circunscribe a establecer acuerdos y negocios delimitados que no pueden ser transgredidos. “Yo te convido porque tú me invitaste”. Un niño de esta edad nunca deja pasar algo y no necesita a la mamá para que actúe como juez o autoridad suprema dirimiendo el asunto, porque el arma de defensa está a la mano: la revancha.

Es importante que los padres no alienten la venganza -“pégale para que aprenda”-, sino que expliquen que la violencia y la burla no solucionan, sino agudizan el problema, entre otras cosas porque no le permiten al niño “víctima” exteriorizar sus sentimientos de pena, sino que lo llevan al terreno del matón donde seguro perderá y sufrirá otra vez, impidiendo una salida conversada o más amigable.

Intención de herir
Hombres y mujeres pueden ser igualmente crueles en esta etapa del desarrollo cognitivo y moral. Especialmente aquellos niños impulsivos que hieren porque no miden lo que dicen o hacen, sino que simplemente expresan su rabia, descontento o envidia.

Por mucho que la crueldad sea un fenómeno más o menos esperable no es bueno, y habrá que estar atento a las distintas situaciones que la incentivan, tales como un ambiente competitivo. A veces será cruel para hacerse el divertido y llamar la atención. Otras será simplemente destacar los defectos del otro y hacérselos saber con pesadez, como ocurre a menudo: “Por tu culpa perdimos, eres el peor del curso para el fútbol”.

También existe una crueldad egoísta que suele darse aliada a la incapacidad de ponerse en el lugar del otro, lo que también se traduce en destacar la diferencia. Así, un grupo de cinco compañeras conversa de lo bien que lo pasaron en un panorama al que una de ellas no asistió o se muestran las tenidas nuevas y le preguntan a la amiga que vino con lo mismo que el año anterior por qué no tiene un vestido nuevo, o bien, comparan las notan y descalifican a la peor.
También existe la crueldad para manipular, que busca alcanzar un objetivo determinado, generalmente a corto plazo. “Voy a convidar a todo el curso a mi cumpleaños, menos a ti porque tú no me quieres dar de tu colación”.

La crueldad no es normal
Muchos niños que son recurrentemente crueles porque detrás de ese actuar o decir se está reflejando un problema más profundo y difícil de detectar:

· Egocentrismo: niños a quienes nunca se les ha pedido ponerse en el lugar del otro y posponer lo propio.
· Baja autoestima: niños que necesitan achatar al resto para subir ellos, tal como ocurre a menudo entre los adultos. “No tiene gracia que seas bueno para el tenis, si juegas todos los fines de semana”.
· Celos o envidia: niños que rebuscan hasta encontrar defectos ajenos por envidia de no tener las cualidades del otro. Esto se da a menudo entre hermanos cuando uno es muy destacado y el otro “debe respirar por la herida”. Es clásico el ejemplo en que la hermana menor es muy aplicada y la mayor se encarga de decirle que es una aburrida.

Reflejo de la casa
No existe padre o madre que quede indiferente cuando a un hijo suyo se le ve destrozado a causa de la pachotada que ha recibido, sea de sus compañeros o de sus hermanos.
Preferible es ver un moretón producto de una pelea que imaginar el dolor en el alma, la mayoría de las veces oculto.

Para qué decir en el caso de la madre del niño cruel. Nadie quisiera ocupar ese lugar, porque, si bien hay niños que nacen más impulsivos y tienen menos capacidad para medir las consecuencias de su actuación, la generosidad, la envidia, el afán competitivo y la comprensión, entre otros, son valores y defectos que se aprenden en la casa y que, querámoslo o no, hablan por sí solos del ambiente familiar.

Una y otra situación no se pueden dejar pasar, la primera porque el daño acumulativo y silencioso terminará por destruir psicológicamente a la víctima; la segunda, porque el niño debe tomar conciencia de que ha producido un daño moral gravísimo en el otro, aunque no haya huellas físicas que le permitan comprenderlo más fácilmente. Además, ha dado pésimo testimonio público de su familia.

El cruel es un débil
Para ayudar al agredido, será necesario mostrarle lo malo de esa conducta cruel y aclararle que eso que él identifica como fortaleza, es pura debilidad, ya que su agresión es el arma que utiliza para llamar la atención o para lograr algo que no puede de otro modo. Pero hay que tener cuidado de no condenar al agresor, sino el acto que cometió, porque de lo contrario estaríamos respondiendo con lo mismo.

Con el niño cruel se requiere de un trabajo minucioso que comienza desde los tres años aproximadamente: se trata de educar en la empatía, hacerles tomar conciencia de que efectivamente existen sentimientos para así poder fomentar los buenos y frenar los malos.

· Mostrar la existencia de sentimientos ajenos que se deben respetar, como por ejemplo, “tu hermano menor se entristece cuando no quieres jugar con él”, “la mamá se pondrá tan contenta porque te has comido esto que ella te había preparado con cariño”.
· Los padres deben comprender los sentimientos de los niños, lo que no significa aceptarlos, pero sí saber que el hijo es rabioso, competitivo, etc.
· Incentivar a los niños a sentirse semejantes a los demás, porque mientras más cercanos se sientan a quienes le rodean, más empatía podrán experimentar hacia ellos.

Sólo si el niño sabe de la existencia de la envidia, la pena, el cariño, la generosidad y los celos, estará preparado para dominarlos en vez de manifestarlos como crueldad o posteriormente como pelambre. En esto no cabe la disculpa de algunos padres cuando dicen que el niño es impulsivo y por eso es cruel. La impulsividad puede ser encausada para decir lo bueno de los otros o para ser excesivamente cariñoso y alegre. Por su parte, un niño más callado y reflexivo tampoco está a salvo porque en su silencio puede alimentar la competitividad o la envidia profunda, que luego se expresarán como crueldad fina y dolorosa.

OJO
· La crueldad no pasa sola, como tampoco el daño al afectado. Los padres deben intervenir.
· Castigar al cruel no es la solución definitiva. Lo mejor es hacerlo ponerse en el lugar del otro con ejemplos bien concretos: “¿te gustaría que te dijeran la ballena del curso?”
· Alentar la revancha aumenta la violencia y lleva la situación al terreno del cruel donde la víctima seguro saldrá perdiendo y además no podrá decir lo que siente.
· Los niños son concretos: reaccionan si ven y palpan el daño que causan.
· Conversar con el agredido, hacer ver que el cruel es débil, que sufre de celos o envidia.
· Al agresor educarlo en la expresión de sus emociones. Si tiene rabia, dolor, celos o pena, incentivarlo a que los exprese conversando o a través de un juego como la actuación.
· Cada vez que el cruel sea tolerante, generoso y cariñoso, premiarlo.

martes, septiembre 12, 2006

El "matoneo" en las aulas ... un tema que nos preocupa.


El CEPAD comparte este artículo del diario EL TIEMPO de Bogotá-Colombia, por considerarlo de gran interés para nuestra comunidad educacional.
Septiembre 9 de 2006

El matoneo se toma las aulas

Foto: Claudia Rubio-EL TIEMPO

Agresiones físicas también se dan entre niñas, pero la más común es el chisme.

Apodos, chismes, insultos, exclusión del grupo y golpes morfican a estudiantes que son blanco de sus compañeros. Racha de suicidios puede deberse a ello.

Doce años. Ese fue el tiempo que resistió Carlos Pedraza los malos tratos de compañeros de colegio. Su pesadilla terminó el día en que cambió por cloro las gotas para los ojos que usaba su agresor.

Intimidación, matoneo, bullying, maltrato entre iguales,acoso escolar, con diferentes nombres denominan psicólogos de E.U., Canadá, España y Colombia este fenómeno que los tiene en alerta por la racha de suicidios de adolescentes (64 casos de suicidios de menores en el país de enero a mayo) y porque aflige al 15 por ciento de la población escolar, según cálculos del mayor experto en este tema, el noruego Dan Olweus.

"No es solo que un estudiante se la monte a otro. Es ese comportamiento agresivo e intencional que se da repetidamente y a lo largo del tiempo", explica la psicóloga Olga Lucía Hoyos, directora del Departamento de Psicología de la Universidad del Norte.

No es algo nuevo, pero ahora, según pedagogos y psicólogos, se ha intensificado y es más grueso el calibre de las bromas. "Se da porque la violencia se convirtió en la forma predominante de relacionarse y en el medio para conseguir algo, y no tiene límite", señala la psicóloga Sara Llanos, quien trabaja en el tema desde hace 10 años.

Y agrega que los estudiantes van al colegio a relacionarse con los demás, pero las instituciones educativas no les enseñan a hacerlo.

Arma silenciosa

Cuando Carlos entró al colegio (privado, mixto y bilingüe) tenía 4 años y desde entonces lo saboteaban porque era pequeño y flaco. "Las chanzas comenzaron a acentuarse. Y en segundo de primaria empecé a darme cuenta de eso. Me daban coscorrones duros, golpes en la espalda, empujones, me tiraban papeles y cuando jugábamos fútbol eran más agresivos conmigo".

Todo lo aguantó en silencio porque le daba vergüenza contarles a sus padres. Además, no quería que le pasara lo mismo que a José, ese compañero que también era intimidado y que por decirles a sus padres terminó siendo la "nenita" del salón, como lo llamaban los 'matones'. Solo hablaba con sus pocos amigos.

Carlos recordó esos momentos después de leer en EL TIEMPO una columna de Daniel Samper sobre el tema. No fue el único, otros adultos que de niños fueron maltratados también lo hicieron, y padres de familia y psicólogos manifestaron su angustia por esta situación.

La psicóloga Hoyos y el doctor en educación Enrique Chaux, por ejemplo, mostraron los resultados de estudios que vienen desarrollando por separado.

Ella, con un grupo de colegas, realizó en el 2004 y en el 2005 dos investigaciones. Para la primera encuestó a 332 alumnos de sexto a noveno grado de tres colegios de Barranquilla (oficiales y semioficiales) y para la segunda (resultados que hasta hoy no se habían divulgado) a 353 alumnos de un colegio privado de Cartagena. Además, en el 2003, entrevistó a 80 niños de 9 a 13 años de diferentes estratos sociales para conocer qué sabían sobre el tema.
Los hallazgos
De las respuestas de los niños se infiere que la edad a la que hay que ponerle el ojo son los 12 años, pues es cuando se ve la mayor incidencia de agresiones. Entre los 13 y 14 años la situación es pareja y a los 15 y 16 disminuye.

Por eso mismo, los grados más propensos a esta violencia son sexto, séptimo y octavo. Y sucede, especialmente, en el salón de clase, el patio, los baños y el bus.

El maltrato verbal es el más común y al que más miedo le tienen los escolares. El principal es el apodo, seguido por el chisme y los insultos. También hay agresiones físicas y de exclusión.
A Carlos el apodo de 'Fosforito' (porque según sus compañeros era cabezón) y el que le botaran sus libros por el piso era lo que más le ofendía.

A las niñas de un colegio privado de Bogotá las tenía aterrorizadas un juego llamado 'El gallo de los siete penes' (que ellas no lograron entender) porque eran objeto de gestos obscenos. Y los estudiantes de primaria de un colegio público tienen que aguantarse las ganas de ir al baño porque los de bachillerato les cobran 1.000 pesos para entrar.

"También hemos encontrado que la intimidación se está dando por Internet -cuenta Chaux-. Mandan mensajes encubiertos o publican fotos en páginas web. Pasa en todos los estratos sociales".

No es cosa de niños
Desde hace tres años Chaux investiga el tema con psicólogos de la Universidad de Los Andes. Han realizado cinco estudios en colegios públicos y privados, en todos los estratos y, principalmente, en primaria.

En dos meses tendrá el estudio más grande realizado en Bogotá: 88 mil alumnos de todos los estratos, de quinto a noveno grado, fueron encuestados. La Secretaría de Gobierno pidió el ejercicio y el Dane aplicó los cuestionarios. "Con este estudio esperamos corroborar toda esta información. Pero desde ya sabemos que no es un fenómeno inocente ni se debe creer que es cosa de niños. Afecta de forma grave. Las víctimas pueden caer en una fuerte depresión con riesgo de suicidio. También pueden decidir vengarse y es cuando ocurren matanzas como las vistas en colegios de E.U."

En el caso de los agresores, los estudios muestran que están en alto riesgo de vincularse a pandillas y grupos delicuenciales. Incluso, los testigos también se ven afectados.

Carlos es del grupo de los que decidió hacer 'justicia' por su mano. En noveno grado, cuando tenía 16 años, unió fuerzas con otra víctima en vista de que el director de clase, a quien contaron su problema, no los defendió. Entre los dos cambiaron el contenido de las gotas.

"No está bien, pero en gran parte es responsabilidad de los maestros que no saben manejar los grupos de estudiantes".


La víctima

  1. Tiene baja autoestima y es muy tímida.
  2. Es de pocos amigos y por eso mantiene muy sola.
  3. Tiene pocas habilidades comunicativas y sociales. Por ello calla sus sentimientos.
  4. Puede ser buena estudiante.
  5. Algo la distingue de los demás: usa gafas, es muy alta o muy baja, flaca o gorda.

El agresor

  1. Es popular por ser buen estudiante, deportista o incluso por tener el peor desempeño.
  2. Es más alto o más fuerte que sus víctimas.
  3. Tiene manejo psicológico para intimidar.
  4. No necesariamente viene de familias con problemas.
  5. Tiene dificultades para relacionarse con los demás.

Qué hacer

Profesores: entender que deben formar y manejar la inteligencia emocional de sus estudiantes y la propia. No tolerar agresiones. También que su intervención en los conflictos entre estudiantes no debe ser solo para castigar al agresor sino para entender qué está pasando y darle atención a él, a la víctima y al testigo.


Colegios: establecer las debilidades de sus normas y abrir espacios para que los alumnos aprendan a socializar y a resolver sus conflictos.


Testigo: no celebrar las acciones de los agresores y frenarlas.


Padres: tienen que entender que es más importante saber cómo está emocionalmente su hijo y no qué aprendió. También que deben dar reglas claras para que el tiempo que invierten discutiéndolas lo aprovechen conociéndolo y enseñándole a manejar las emociones.


Tiene cinco etapas según experta: La pedagoga Nora Rodríguez es uno de los profesionales que más ha investigado el tema en España.


¿Usted habla de cinco fases del bullying. ¿Cuáles son?


Pimera: el acoso es sutil y parece un juego. Segunda: el grupo se da cuenta y suele ponerse en contra del afectado. Tercera: la víctima se siente culpable. Cuarta: el niño ya está dominado hasta con la mirada del otro. Quinta: la situación se vuelve extrema, la víctima puede atentar contra ella o contra su agresor.


¿Cómo identificar a un niño víctima y a uno acosador?
El afectado tiene el síndrome del domingo a las 7 p.m.: no quiere ir al colegio y somatiza. Siente dolor de estómago, fiebre, vómito o diarrea. Hay extremos como los problemas alimenticios (anorexia o bulimia), pesadillas, insomnio, caída del pelo, no puede controlar sus esfínteres.
Un niño acosador disfruta de la violencia, la justifica y le gusta inspirar miedo.


Niñas crueles
"A mi mejor amiga y a mí nos molestan desde hace cuatro años. Estábamos en séptimo cuando todo comenzó. Creímos que podíamos controlarlas porque eran solo dos niñas, pero la situación empeoró porque después eran cinco: nos armaban chismes, nos decían groserías y nos esperaban a la salida para tirarnos piedritas y hacernos encerrona.
Mis papás hablaron con las directivas. Las niñas firmaron un pacto para no volvernos a molestar y fue peor porque nos amenazaron. Acabo de retirarme del colegio (estoy en décimo) y mi amiga no quiere volver a estudiar. Ellas siguen estudiando sin problema".


Violencia en los colegios
"Las dos pruebas de competencias ciudadanas (alumnos de quinto y noveno grado) dejan ver que hay un alto grado de agresión".


Rosario Jaramillo, Competencias Ciudadanas de Mineducación.
ÁNGELA CONSTANZA JEREZSONIA LÓPEZ ORTIZREDACCIÓN DE EL TIEMPO

jueves, septiembre 07, 2006

¿ Puede el Estado desautorizar a los padres ?


Nueva polémica por píldora del día después.
Un fuerte debate generó el anuncio del Ministerio de Salud que permite a los jóvenes mayores de catorce años acceder al método anticonceptivo. ¡Además, la autorización de los padres ya no es necesaria!

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera adolescentes a todos aquellos que tengan entre diez y 19 años de edad. Pero en nuestro país, a contar de ahora, los mayores de catorce pueden acercarse a un médico, sin necesidad de preguntarles a sus padres, para solicitar gratuitamente en el sistema de salud público, algún tipo de anticonceptivo. Entre ellos la píldora del día después.

La ministra de Salud, María Soledad Barría, indicó que "la píldora del día después puede ser utilizada como mecanismo de emergencia. No es un mecanismo habitual de regulación de la fecundidad, sino que uno de emergencia para cuando hayan fallado los métodos habituales".

Mecanismos habituales de anticoncepción que quedaron establecidos en las normas de regulación de la fertilidad elaborada por el Ministerio de Salud.


¿ Donde están los padres ?


¿Dónde están los padres?

Floreal Recabarren
El Centro de Estudios Públicos (CEP) dio a conocer los resultados de la encuesta sobre la calidad de la educación nacional. El resultado es desastroso. La calificación alcanzó apenas a un 4,5. En 2003 el resultado fue 4,8. Al criterio de la gente la situación ha empeorado.

Lo más dramático es que el profesorado resultó muy mal parado, porque un 43% sostiene que "no están actualizados en las materias que enseñan". De allí se deriva que un 94% apoya la evaluación de los docentes y en concordancia con esta situación resuelve que los sueldos deben estar de acuerdo con sus méritos, la calidad de su desempeño, antecedentes que debe llevar a la reflexión a todos aquellos que se niegan la evaluación y al partido político que los estimula.

Así el mal desempeño de los profesores es estimado como una de las causas de la mala calidad de la educación. Junto a esta realidad los encuestados opinan que también inciden en este resultado, la falta de disciplina que impera en los colegios. Así lo considera el 68%.

Lamentablemente la encuesta no midió el aporte que hacen los padres en el complejo proceso de educar. Faltó la pregunta: ¿Cree usted que también los padres influyen en los resultados de la educación?

Y si piensa así ¿cree usted que hoy lo hacen positiva o negativamente?. Preguntas válidas porque no hay dudas que los actores que educan son los profesores y también los padres. Son directamente responsables.

La flojera, la irresponsabilidad, el desorden y otras deficiencias de los estudiantes, es una contribución que gratuitamente aporta el hogar. Así como los docentes son calificados, sería altamente positivo hacerlo también con los padres. Por ejemplo si revisan las tareas y las notas. Si permiten televisores en los dormitorios de los niños o los despiertan temprano para evitar los atrasos. Si hay diálogo entre ellos y finalmente si asisten a las reuniones de los consejos.

Si los padres se sinceraran y respondieran verazmente, se obtendría un alto porcentajes de respuestas negativas y saldrían mal parados. Muchos no aportan por desinterés y otros, es cierto, porque ambos trabajan para mejorar los ingresos.

Hoy se han perturbado con "Los derechos de niños" y resulta que algunos padres proponen y los hijos disponen. Se confunde el cariño con lo permisivo, el amor con el consentimiento, el respeto con la reverencia y la libertad con el libertinaje.

Por lo mismo la labor del profesor resulta eficaz. Se ha llegado a extremos que muchos docentes no se atreven a llamar a los padres para conversar sobre la conducta y la aplicación de los educandos, porque estos reaccionan agresivamente.

El profesor es el enemigo del hijo y se afanan por defenderlo. Por eso: sería necesaria saber ¿dónde están los padres en el proceso de educación de sus hijos?

martes, septiembre 05, 2006

Hablemos con nuestros hijos ...


Embarazo juvenil

Ximena Santa Cruz Bolívar
Psicóloga Universidad de Chile

SANTIAGO DE CHILE
Isabel La Católica 3828- LAS CONDES
FONO: 056-02-4187265
La familia y la comunicación familiar

El embarazo en los jóvenes es un tema que preocupa especialmente a las familias ya que les interesa prevenirlo y la mayor parte de los padres no saben cómo enfrentar la sexualidad con sus hijos. Se ha determinado a través de los estudios que el embarazo adolescente está asociado a las dificultades de comunicación y relación afectiva entre padres e hijos.

Considerando que la adolescencia es una etapa de la vida familiar difícil de enfrentar tanto para padres como para los hijos, el tema de la relación y la comunicación padre – hijo es fundamental para prevenir el embarazo de los jóvenes y otros problemas como la drogadicción, el suicidio, o la pertenencia a bandas o grupos violentos.

Es importante señalar que si bien todos estos problemas se previenen cuando existe una buena relación entre padres e hijos, el tema del embarazo adolescente no sólo tienen que ver con las necesidades de afecto y comunicación del joven, sino que se necesita entregar información y formación sobre la sexualidad a los adolescentes.

Es conocido que la mayor parte de las jóvenes se embarazan por que buscan en el “pololo” el afecto y apoyo que no encuentran en su relación familiar, y están dispuestas a entregarse por completo a esta relación sin importar a veces las consecuencias. Cuando no existe buena comunicación familiar para entregar la información adecuada, ni una formación familiar sobre valores frente a la sexualidad, es muy probable que la adolescente termine por embarazarse o en el caso de los hombres, éste deje embarazada a su “polola”. Cuando se habla de información adecuada se entiende: saber cómo se conciben los hijos, y conocer los métodos anticonceptivos, así como saber sobre el cuidado del propio cuerpo y su biología a nivel más general.

A tal punto es importante la relación con la familia que incluso algunas jóvenes buscan embarazarse para lograr salir del hogar paterno a través de una pareja “apurada”. Estos casos son frecuentes cuando hay violencia intrafamiliar, maltrato hacia los hijos, o intervienen nuevas parejas en la relación familiar habiendo a veces una muy mala relación con los hijos. A veces el riesgo de abuso sexual de una joven por parte de algún familiar puede ser el motivo que mueva a la adolescente a intentar embarazarse para salir de la casa.

La mayor parte de las veces los embarazos adolescentes tienen que ver con un problema en la relación familiar o un mal funcionamiento a nivel de la familia y sus integrantes (como por ejemplo problemas de la pareja, problemas entre padres e hijos). Los embarazos accidentales (por falta de información sobre cómo prevenir el embarazo) son mucho menos frecuentes de lo que se piensa. Casi siempre detrás de un embarazo hay algún tipo de problema familiar que se debe resolver y es necesario asumir la responsabilidad de todos antes de culpar al hijo.

En este aspecto son frecuentes los embarazos de jóvenes cuando la pareja (los padres de los jóvenes) han tenido problemas de infidelidad o dificultades entre ellos por el tema de la sexualidad. El embarazo de un hijo adolescente revela a veces temas, que para la familia son tabú, obligándolos a enfrentarlos a través de otra problemática.
¿Cuándo es posible que haya un embarazo adolescente?

Hay que señalar que la mayor parte de los padres no conversa con sus hijos, ni menos habla sobre la prevención del embarazo o los valores familiares frente a la sexualidad. La mayoría se queda tranquilo diciéndole a la niña que se “cuide”, sin explicarle cómo hacerlo y las los hijos hombres se les da más libertad, ya que ellos no son los que deben hacerse cargo directamente de una guagua, si es que de la relación sexual con su “polola”, resultara un embarazo.

Es también importante recordar que se da un trato distinto a jóvenes de acuerdo a su sexo: a las mujeres se les intenta enseñar que “cuiden su virginidad”, se las controla más en sus salidas y pololeos, tratando de restringirles los tiempos a solas con el pololo, a veces se les permite iniciar una vida sexual antes del matrimonio siempre que tomen “precauciones para evitar un embarazo”. En cambio a los varones se les permite llevar una sexualidad más libre, incluso no se les pide mucho, con ellos no se habla de cuidados salvo “preocuparse de con quien se meten”. Por parte de los padres los jóvenes son alentados a tener una vida sexual activa antes del matrimonio, y así demostrar su hombría “hijo de tigre”. A veces las madres, como mujeres, se hacen cargo de prevenir a los hijos para que esta libertad no signifique que se tenga que casar antes de tiempo y alejarlos de su lado (los típicos celos de mamá y futura “suegra”).

Ello tiene consecuencias en la relación de pareja ya que con este tipo de visión, en la mayoría de las ocasiones, es sólo la mujer la que se preocupa de buscar formas de prevenir el embarazo, estando a merced de los chantajes del hombre como “la prueba del amor” o la presión del apuro frente al rato en que pueden estar solos para tener relaciones sexuales. Esto aumenta enormemente la probabilidad de embarazo en las parejas jóvenes.
¿Cómo enfrentar la formación de la sexualidad con los jóvenes?

Los jóvenes aprenden el comportamiento sexual de sus familia ya sea a través de la imitación o la oposición de los padres. Los hijos se fijarán en la forma en que los padres enfrentan la sexualidad y en lo que ellos aceptan o les prohiben, además de la forma en que se visten , cómo hablan de sexualidad o si no hablan nunca de ella, en cómo se relacionan con otras personas (la forma de hablar, moverse y los gestos), entre otras cosas. Esto es especialmente importante en la adolescencia ya que además de los padres están otros modelos que son a veces más fuertes que la familia (los amigos o líderes de grupo), sobre todo cuando la relación con los padres es mala, y es difícil que un hijo quiera imitar a un padre con el cual no se puede relacionar bien.

Este último punto es de gran importancia para los padres, que tienen temor que un grupo de amigos pueda ser “mala influencia” para su hijo. La verdad es que cuando los padres y los hijos se llevan mal es probable que los jóvenes busquen apoyo afectivo en los amigos y acepten hacer cosas (formas de vestirse, modales, forma de hablar) que para la familia son repudiables, pero que son parte de los requisitos para formar parte de algún grupo de adolescentes.

Es muy importante que los padres se preocupen de ser modelos dignos de ser imitados por los hijos, esto significa trabajar para tener con ellos una buena relación, conversar con ellos, entender su punto de vista de las cosas, permitiendo que se den espacios de conversación y diálogo en la familia, sin criticarlos por todo. Esto es fácil de hacer cuando los padres hacen el esfuerzo de acordarse cómo eran ellos cuando jóvenes, y que es lo que necesitaban de sus padres. Este es el primer punto a trabajar para poder establecer una comunicación con los hijos adolescentes. presiones de amigos o otros jóvenes Si un joven se siente querido y aceptado por su familia es más probable que elija seguir el camino que le sugieren los padres y no cederá ante las presiones de los amigos o grupos con los que se relaciona.

Además es importante aprender a pedir ayuda cuando los padres sientan que no saben qué hacer con los adolescentes y requieran entender su forma de actuar. Siempre habrá alguien con experiencia con hijos de ésta edad que pueda recordarnos cómo son los jóvenes.

Un punto muy importante es permitirse como padres compartir las formas de ver la sexualidad entre los adultos y decidir qué cosas se les va a pedir a los hijos: si van a aceptar que los hijos tengan relaciones sexuales pre-matrimoniales, a qué edad y en qué condiciones esperan que sus hijos inicien una vida sexual activa, qué prevención de embarazo les van a sugerir si es que les van a permitir llevar una vida sexual pre-matrimonial, qué reglas y permisos les parecen más adecuadas para velar por que se cumplan estos aspectos.

Una vez llegado a acuerdo se debe conversar con los hijos de estos aspectos y negociar los puntos que puedan ser cambiables ( para los permisos, horarios y reglas más concretas ). Esto es lo más importante que deben hacer los padres para asegurarse de aclarar a sus hijos lo que ellos esperan respecto a la vida sexual de éstos.

Un punto muy importante es que los padres sean coherentes en lo que les piden a los hijos y su modo de vivir a nivel personal. Un padre que sale constantemente y se amanece con sus amistades no puede pedir a un hijo que no salga o si lo hace, no le puede exigir que llegue muy temprano. Un padre así no será un padre digno de ser tomado en serio, y los hijos no lo respetarán, y es probable que se rían de él y no lo respeten por pedir cosas que él no se exige a sí mismo. Otro ejemplo puede ser una madre que se pinta y se arregla coquetamente no le puede pedir a sus hijas que no se pinten y no sean coquetas.

La prevención del embarazo se hace desde que los jóvenes son pequeños, de nada sirve ponerse en campaña a los 14 años, por que si no hay una relación afectiva con los hijos y no es costumbre familiar hablar de las cosas, no se puede hacer apresuradamente y de la noche a la mañana. Esto se sentirá falso e inútil.

Es importante comenzar desde pequeños y mientras más temprano mejor. Con los hijos púberes se puede partir educándolos en una sexualidad responsable. Para ello se puede pedir ayuda a las escuelas, los consultorios, la Fundación de la Familia, o asistir a cualquier curso en que se enseñe a los padres cómo hablar de sexualidad con los hijos.

Si las relaciones familiares son malas (si existe violencia intrafamiliar o se vive peleando)se recomienda pedir apoyo a un psicólogo u orientador familiar, ya que una historia de dificultades padre hijo no es un buen terreno para sembrar un formación sobre sexualidad. En este caso es probable que los hijos tiendan a rebelarse y ser rebeldes, y a veces pueden llegar a hacer lo contrario de lo que se les pide, por rabia hacia los padres.
¿Qué hacer cuando se sospecha que el (los) hijo(s) ya iniciaron una vida sexual activa?

.No es habitual que las familias sepan cuando los hijos adolescentes comienzan a llevar una vida sexual activa. Esto se da solo en familias que tienen muy buena comunicación entre padres e hijos. Incluso en éstas familias si el tema de la sexualidad es poco conversado es probable que a los hijos les dé vergüenza decirles a los padres en su cara que están por iniciar o ya tuvieron su primera relación sexual.

Es importante aprender a distinguir actitudes o formas de vestir o arreglarse que puedan mostrar que los jóvenes se están interesando por el tema sexual que tienen que ver con cambios de aspecto de niño a hombre o mujer (se ven de más edad de un momento a otro) A veces el cambio del color de pelo es signo de un cambio de imagen. En cuanto a actitudes es importante el tratar de tener tiempos para saber cómo están ellos, cómo se sienten, y aunque a veces son muy reservados con su vida de pareja es importante preguntarles por la relación de pareja y observar el nivel de cercanía física con el pololo o polola. Este último punto es interesante de destacar , ya que se puede detectar el nivel de intimidad entre ellos observándolos “casualmente” en sus momentos a solas.

Esto lo saben hacer muy bien todos los padres, que son expertos en entradas equivocadas o preguntas fuera de lugar en momentos en que la pareja está muy apasionada. Es un especie de marcado de cancha que permite el control y detección del grado de intimidad entre los jóvenes. (recordar la graduación de los “encuentros “que describe un conocido personaje de radio muy escuchado por los jóvenes).

En este sentido una vez que se conoce la experiencia de sentir la sexualidad como algo propio, el joven se percibe a sí mismo como una persona distinta y siente que algo ha cambiado en él. Por ello el pedirle que niegue este aspecto nuevo en su vida es difícil, más aún si la primera experiencia sexual fue rica o agradable en algún sentido. Cuando la primera vez ha sido desagradable o dolorosa, llena de culpabilidad, o ha sido forzada en algún sentido,(especialmente en el caso de las niñas) puede haber algún rechazo futuro a tener relaciones sexuales y puede ser menos probable que vuelvan a tener relaciones sexuales por un tiempo.

Lo importante para los padres es asumir que una vez que el hijo ha tenido relaciones sexuales por primeras vez es necesario pensar en algún tipo de prevención del embarazo, sea éste hombre o mujer. Esto es más urgente aún cuando se sospecha que puede haber un poco de presión de la pareja (chantaje como la “prueba del amor”), o presión del grupo por comenzar o mantener una vida sexual activa como si fueran adultos.

La mayoría de los padres tiene claras sospechas de que su hijo o hija ya comienza a tener interés en llegar a algo más que besos y abrazos en el pololeo, pero les cuesta hacerse de la idea que es necesario conversar el tema y ver cómo prevendrían el embarazo. Incluso existen padres que, sabiendo que su hija tiene relaciones sexuales con su pareja no quieren llevarla a la matrona para definir un posible sistema de prevención del embarazo. Esto por que les resulta más fácil hacerse los “lesos” con el tema y sienten que al estar previniendo el embarazo tal vez la pareja se sienta con el permiso de vivir una vida sexual como si fueran una pareja casados. Lo fundamental es prevenir el embarazo por que un joven que ya inició su vida sexual continuará permitiéndose nuevos encuentros sexuales por amor a su pareja, con o sin uso de prevención (preservativos, métodos naturales, hormonas u otro sistema ).

Hay que evitar caer en la ciega creencia de pensar que por que la pareja dice que no va a volver a suceder, ellos lo logren realmente. Jóvenes e impulsivos, románticos y rebeldes, es muy probable que a calor de una discusión con los padres, o una ocasión romántica y especial se entregarán el uno al otro, sin medir las consecuencias.

En este aspecto se recomienda revisar la propia experiencia como joven y los riesgos que se corren por amor. Además el que un hijo comience a vivir una vida sexual activa es hoy parte del crecer, aunque provenga de una familia que espera que ello suceda en el matrimonio y no antes. No es un fracaso de los padres el no poder preservar a una hija o hijo virgen, es parte de la vida y las estadísticas señalan que antes los matrimonios eran muy tempranos(adolescencia), con los consiguientes fracasos por inmadurez de ambos. Hoy en día la edad promedio para casarse ha aumentado a los 25 años, y los jóvenes ensayan varias relaciones de pareja antes de quedarse definitivamente con una. Ello puede implicar experiencias sexuales con más de una pareja antes de estar preparados para casarse y conformar una familia.

Es necesario aceptar que la vida de los hijos les pertenece a ellos y no pueden pensar en evitarles experiencias que para ellos fueron difíciles, o que quisieran haber vivido de otra manera. Hay que recordar además, que casi siempre detrás de un posible embarazo adolescente, hay otras dificultades que pueden estar afectando a la familia y no son observables a primera vista. A veces los celos o problemas entre hermanos pueden llegar a empujar a una de las hermanas o hermanos a embarazarse y volver a recuperar su espacio de atención perdido frente a un hermano menor, u otro hermano más exitoso en los estudios, por ejemplo. También puede haber hijas dispuestas a dejarse embarazar porque así lograrán que sus padres en constante pelea puedan ponerse de acuerdo para enfrentar en común este embarazo no esperado, en la familia.

Por ello es importante ver más allá del caso del hijo, es necesario ver al joven en su familia y con su historia de vida familiar, para entender sus necesidades y poder mejorar la relación con él y la imagen que tiene de si mismo.
¿Cómo enfrentar un embarazo de un hijo sin que sea un trauma familiar?

Es necesario recordar que muchas familias que no tuvieron la oportunidad de prevenir el embarazo de una joven tienen que enfrentar lo que significa una nueva vida familiar con este nuevo ser que se incorporará a la familia. Si bien los varones también sufren las dificultades de ser padres muy tempranamente, por lo general sus familias participan menos del problema y no deben hacerse cargo de la crianza de la guagua. La familia que asuma esta responsabilidad es la que deberá aprender a reorganizarse y a mejorar la relación de modo de prevenir que otro hijo viva la misma experiencia.

El primer paso de los jóvenes es comunicárselo a sus padres, paso muy difícil y que requiere de harto valor de parte de los jóvenes. A veces este paso más tiempo del que se esperaba ya que el susto a la reacción de los padres es tremendo. Algunos padres hasta echan a los hijos de la casa como un castigo a la “deshonra” de haber sido abuelos de madre o padre soltero. Sin embargo esto no es lo más común y la mayor parte de los padres reacciona con rabia y desilusión pero a la larga comienza a aceptar el asunto y a tener que preparar al hjo y la familia para la llegada de un nuevo niño al hogar.

Otro de los pasos importantes a seguir, es dejar de vivir el embarazo adolescente como una vergüenza o fracaso. Es el momento de entender que hay que cambiar el modo de ver las cosas o el sufrimiento y mala relación continuarán como parte de la vida familiar. El nacimiento de un nuevo niño en la familia, puede ser visto como algo hermoso, un desafío que tiene muchos aspectos, y que finalmente traerá alegría a la familia, si es aceptado.

La madre y/o el padre de la guagua deben asumir que el hijo es de ellos y que los abuelos no están a cargo de cuidarlo ni hacerse responsables, salvo frente a necesidades puntuales de estudio o trabajo. En este sentido es importante que los adultos a cargo de los jóvenes conversen entre ellos (ojalá ambas familias se reúnan )y definan una actitud común frente a los hijos: expresarles su apoyo afectivo y práctico, pero sin asumir las responsabilidades por ellos. Es importante además que los jóvenes sepan que se trata de una nueva etapa de la vida en que deberán dejar su espacio de diversión por un tiempo, ya que en los primeros meses y años del niño se requiere de sus cuidados casi a tiempo completo.

No es recomendable que las madres dejen de estudiar, como tampoco lo es el obligar a la pareja a casarse, si es que no lo desean, por que las uniones de personas inmaduras terminan generalmente en separaciones tempranas y problemas de relación a los que no es bueno exponer a los niños pequeños. Es preferible dar un tiempo a los hijos para que vayan madurando al ser padres de su guagua y ahí se definirá cuán estable puede ser la relación de pareja y si están capacitados para además de ser padres, ser una pareja.

Todos además el tener a un nieto en la casa puede ser una hermosa razón para reunificar a familias que tenían poca comunicación, ya que la guagua es un interés común para todos, y permite que se expresen los afectos y el cariño en todos los integrantes de la familia. Es una experiencia que les permite recordar la ternura que cada uno tiene adentro, y acercarse a los demás a través de la estimulación y “chocheo” por el bebé.

Uno de los riesgos en esta etapa de aceptación del nuevo miembro de la familia, pueden ser los celos entre los hermanos, que pueden llevar a veces a que otro de los adolescentes de la familia se sienta desplazado y recurra a un embarazo para recuperar la atención sobre él o ella. Aunque no es tan intencional como se ve cuando se explica aquí, muchos embarazos adolescentes se repiten en la misma familia y ello tiene que ver con el tema de los celos y el no enfrentar los problemas de comunicación y relaciones al interior de la familia, con el resto de los hijos.

Por ello es muy importante enfrentar los problemas de comunicación con toda la familia y así prevenir futuros problemas con los demás hijos. Una familia armónica es la base de un buen desarrollo para los hijos.